25 feb. 2009

EL ARCA DE NOE

A lo largo de los años varios pasajes bíblicos se han revelado como históricos y cabría preguntarse hasta cuánto hay que remontarse para que sigan siéndolo. Una de las partes más conocidas es la del arca de Noé. ¿hubo de verdad un diluvio?, ¿pudo existir un arca que albergara toda la vida?.


"Voy a arrojar sobre la tierra un diluvio de aguas que exterminará toda carne que bajo el cielo tiene un hálito de vida. Cuanto hay en la tierra perecerá. Pero contigo haré yo mi alianza; y entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos. De todo viviente y de toda carne meterás en el arca parejas para que vivan contigo; macho y hembra serán. De cada especie de aves, de ganados y de reptiles vendrán a ti por parejas para que conserven la vida..." (Génesis 6, 16-21). Esta es la advertencia de Dios a Noé, sin embargo el aviso del Diluvio se encuentra repartido por más culturas de la Tierra.

"Destruye tu casa y construye una barca, abandona todas tus pertenencias y ve en busca de la vida, deja atrás los bienes materiales y salva tu alma... Destruye tu casa, te digo, y construye una barca con sus dimensiones en la justa proporción con su anchura y longitud en armonía. Instala a bordo de la barca

la semilla de todos los seres vivos." Este pasaje pertenece a la más antiguo de los relatos existentes de la Humanidad, la historia del Gilgamesh, antiguo rey Sumerio que ha llegado a nosotros gracias a miles de tablillas de arcilla rescatadas por la arqueología en tierras de Irak, datadas en el tercer milenio antes de Cristo. Así este héroe antiguo también construyó un arca y con sus parientes rescató a los animales que habrían de repoblar el mundo tras el diluvio. Con una insólita sincronicidad con el relato bíblico, el "arca de Gilglamesh" sufre las lluvias que inundarán la Tierra hasta quedar varada en un "Ararath" Iraki:"...A una distancia de catorce leguas apareció una montaña, y la barca embarrancó allí: quedó atrapada en la montaña de Nisir, inmóvil...".

Igual que en relata el Antiguo Testamento respecto a Noé, Gilglamesh soltó una paloma tras haber embarrancado el arca"... pero como no halló lugar donde posarse, regresó. Luego solté una golondrina; ésta se alejó volando, pero al no hallar donde posarse también regresó. Solté después un cuervo, el cual al comprobar que las aguas habían retrocedido comió, revoloteó sobre la barca, emitió unos graznidos y no regresó...".

Es muy posible que el relato de Noé sea en realidad una versión más moderna basada en la de Gilglamesh, recogida por los antiguos judíos en su estancia en Asiria y reconvertida (como otras cosas) para su religión. Sin embargo encontramos más relatos sobre el Diluvio en otras culturas no relacionadas.

En una de las pocas colecciones documentales Aztecas que se conservan, denominada como Vaticano-Latin codex, se recoge la historia del mundo según éste pueblo. Así el mundo se dividiría en edades, de las cuales la última terminó con un gran diluvio a manos de la diosa del agua "Chalchiuhtlicue": "La destrucción se produjo en forma de lluvias torrenciales e inundaciones. Las montañas desaparecieron y los hombres se transformaron en peces". En Colombia, los indios Chibchas también conservan el recuerdo de una gran inundación, en Ecuador sería dos hermanos los que escaparon del diluvio subiendo a una alta montaña, en Perú fue una llama la que advirtió de la catástrofe y otros pueblos sudamericanos como los araucanos y los Yamana de Tierra de fuego comparten similares tradiciones.

Y también entre los indios Inuit de Alaska existe una leyenda referente a un gran diluvio que se extendió por toda la Tierra. También los Luisenos de la baja California y los Dakotas comparten parecidas historias, e incluso los Chickasaws aseguraban que el mundo había sido destruido por el agua "pero una familia se salvó junto con una pareja de cada especie animal".

En un lugar tan distante de los anteriores como el bosque tropical malasio, los chewong también creen en el diluvio universal, y en Laos, al norte de Tailandia, existe la leyenda de unos seres llamados los Thens, que provocaron el fin de una era creando un diluvio del que sólo se salvaron tres grandes hombres y varias mujeres, a bordo de una lancha. Asimismo los karins de Birmania poseen unas tradiciones muy parecidas, y en Vietnam se especifica que esos hermanos, hombre y mujer, iban acompañados de una pareja de cada especie animal.

Y antes de la influencia judía en occidente, ya en la mitología griega también se insiste en varios cataclismos debidos a inundaciones apocalípticas. Según la leyenda, Zeus mandó destruir a toda una humanidad que vivió como dioses, y tras esa civilización -curiosamente la cuarta raza, como apuntan las leyendas aztecas- llegó la quinta humanidad del planeta: la nuestra. De hecho, la famosa leyenda de la Atlántida, recogida por el filósofo Platón en sus diálogos "Timeo" y "Crítias" también se refiere a la desaparición de todas una civilización a causa de las aguas...

E incluso en la India védica encontramos a un Noé llamado Manú, que avisado por Visnú que iba a desencadenarse un diluvio. Le envió una gran barca, con órdenes de instalar en ella a una pareja de cada especie viva y las semillas de cada planta, y luego subiera el mismo a bordo....

Y hasta en el Egipto faraónico se recoge esta leyenda. En un texto funerario conservado en la tumba del Faraón Seti I, por ejemplo se habla del diluvio. Las razones de ese cataclismo aparecen reflejadas en el capítulo CLXXV del Libro de los Muertos, donde el dios Toth sentencia:"... voy a destruir todo cuanto he creado. La Tierra se hundirá en el abismo por medio de un diluvio, y su superficie aparecerá lisa como en tiempos pretéritos...".

En total se han recopilado alrededor de todo el mundo hasta quinientas leyendas referentes a un diluvio universal, habría que preguntarse qué opinan los científicos de esto.

Para la ciencia moderna también existió un gran diluvio, se han encontrado pruebas en fósiles que lo evidencian además de estratos geológicos que dan fe de la existencia de una inundación de carácter casi global. Según se cree, después de miles de años de época glacial, y con medio globo cubierto por las nieves, por alguna razón se produjo una descongelación anormalmente rápida que condujo a crecidas e inundaciones inmensas, acabando con la mayoría de la incipiente Humanidad, dejando a los supervivientes con un recuerdo imborrable, transmitido como tradición oral convertido en leyenda.

Y si de veras hubo un diluvio, ¿existió también un arca?. Si nos regimos por la Biblia: "Y Dios dijo a Noé...Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero". (Génesis 6:14-16)

Y como para la mayoría de los estudiosos un codo equivaldría a 45 cm., esto nos da una embarcación de 135 m. de largo por 22,5 de ancho y 13,5 m de alto. Desde luego sería un barco enorme, el mayor construido hasta que se hicieran de hierro, pero ¿sabrían hacerlo?. De acuerdo con la Biblia contaron con la ayuda de Dios, y ya la proporción largo/ancho de seis a uno la haría perfecta para soportar tormentas y sería casi imposible de volcar, de modo que con ese sólo dato podemos imaginar que el resto estaría igualmente bien pensado para soportar los 371 días que duró la travesía.

Pero ¿habría sitio suficiente?. El arca contaría con 9.000 m2. y 45.540 m3, equivalentes a 569 vagones de mercancías modernos. Si hubiera que meter a una pareja de cada animal, encontraríamos que la mayoría de las especies nos las podemos ahorrar por vivir en el mar o ser anfibias. Otros como insectos o gusanos podrían haber sobrevivido la mayoría sin el arca. De modo que con 35.000 animales se podría cumplir la misión divina, aunque el Dr. Woodmorappe demostró que con 2.000 los tipos principales estarían cubiertos. Pero si queremos ser misericordiosos y cargar con todas las variables y especímenes posibles, incluyendo los ya extintos, entonces cargaría unos 50.000 individuos.

Como no todos son grandes como un elefante, e incluso no tendrían que estar en su edad adulta, se tomaría como tamaño medio el de una oveja. Así llenaríamos tan sólo el 37% del arca, dejando el resto para comida y espacio vital.

Y para la recolección de tanto bicho si habría sido necesaria la ayuda divina tal como dice la Biblia, y para su cuidado, con tan solo 8 personas, solamente sería posible si los animales permanecieran en un estado de letargo.

De modo que parece que sí existió un diluvio, y es posible que también existiera uno o varios Noé que salvaron a la Humanidad y a los animales de la extinción, aunque para todo ello necesitaran de la ayuda de Dios.

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